lunes, 19 de octubre de 2009

Más allá de ese “Corte final”

Golpe Militar, desaparecidos, censura y guerra. Durante siete años los argentinos debieron soportar y aceptar las turbulentas imposiciones de un gobierno nefasto que pretendía perdurar y reflejar poder con tal de lograr sus objetivos. Para eso no les importó irrumpir los derechos ni las decisiones humanas. Sin embargo, el arte nunca calló, se enfrentó a torturas, represiones, “…que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo…”. Desde sus diferentes ramas, el artista siempre busco reflejar su opinión sobre distintos temas.

En Mar del Plata, un grupo de jóvenes actores muestran, mediante su actuación, como la Guerra de las Malvinas (2 de abril -14 de junio de 1982) afectaba a una sociedad “anestesiada”. Los actores de ese grupo de teatro, desde SMATA (Independencia 1462), se atreven a develar un hecho poco estudiado en los colegios, poco tratado por los medios y desconocido por la juventud. La obra se llama “el corte final”, ya que la misma utiliza como base la música de Pink Floyd en su disco “The final cut”. En el álbum, la banda logra combinar poesías fuertes de contenido con efectos sonoros de guerra. “El corte final” está dividido en distintos sketchs, los que muestran distintos aspectos de la Guerra de las Malvinas. Humor, drama e información son algunos de los componentes de esta obra.

Era de noche, la calle Independencia estaba vacía, sin embargo, el teatro ubicado en esa calle al 1462, permanecía con sus luces encendidas. Allí nos reciben tres de las actrices de “el corte final”: Rocío, Yanina y Zoe. Rocío, en voz baja para no molestar a los que están ensayando, dice: “Estamos trabajando en cada detalle. Tratamos de darle el valor que este tema y esta obra merece. Todos tenemos distintos horarios, sin embargo buscamos un momento común”.

En el hall del teatro comenzamos a dialogar alejándonos del resto del grupo que busca ensayar bajo un perfecto silencio. Rocío nos comenta que en la obra “Nos arriesgamos a acusar cosas que seguro que a más de uno le va a caer mal, pero que es necesario que se sepa. Tenemos muy presente que no es un tema fácil, cada uno se desenvuelve según la carga emocional que percibe.”. Zoe complementa diciendo: “No le tememos a las repercusiones que podremos generar, somos libres de decir lo que queramos sobre todo si nuestros planteos tienen como base la información que hemos ido recopilando. No nos tiembla la voz para decir algo que es verídico. Somos concientes que a más de uno, algún tema le va molestar. También, sabemos que para hacer lo que estamos haciendo alguien realmente lo vivió”. Yanina, por su parte revela que “Todos nos sentimos muy identificados con el papel que nos toca dentro de la obra. Cada personaje surge desde muy adentro de cada uno. En el escenario, no repetimos frases, las sentimos. El proyecto nos ayuda, además, a encontrarnos con lo que tenemos adentro”

Con respecto a la obra Yanina explica que buscamos “avivar” a quien este predispuesto a ser “avivado”. Es muy difícil trabajar con una ignorancia necia. El que quiere ser un opa va a ser un opa toda la vida”. Rocío la complementa diciendo que “Nos hemos habituado a la generalización de los jóvenes como ignorantes por causa de los medios. Muchas veces tienden a denigrarnos tratándonos como incultos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los que queremos mostrar la realidad somos pocos.”

Al finalizar la entrevista nos invitan a presenciar el ensayo y durante el mismo nos surge una duda: ¿Qué es lo que más les gusta de formar parte de “el corte final”? Rocío responde “la reacción que puede llegar a tener la gente ante esta obra. Me motiva la repercusión, lo que pueda llegar a generar”, Zoe nos dice “el pensar en lo que puede llegar a ser, a transmitir. Tiene mucho para dar y para descubrir. Sabemos que le puede llegar a la gente, porque nosotros nos sentimos cautivados por la obra.”. Mientas que Yanina dice “la responsabilidad que tengo en mis manos”.

http://malvinas-elcortefinal.blogspot.com/

Candela Castillo / Silvina Rodríguez